lunes, 29 de mayo de 2017

Patio Santo Tomás de Villanueva

Construido en granito tiene tres pisos, el bajo y el primero con arcos de medio punto sustentados por columnas de orden toscano y el tercero con arcos rebajados y de orden corintio, encima una balaustrada rematada por pirámides y bolas y cuatro áticos y relieves. Uno con la figura del Cardenal revestido con la cruz en una mano, símbolo de su poder religioso, y en la otra el bastón de mando, como Regente de España, acompañado del sol, en recuerdo del milagro del eclipse en la Batalla de Orán.  Otro representa a Santo Tomas de Villanueva vestido de colegial y los otros dos se decoran con  el escudo de Cisneros.
El patio “Mayor de Escuelas” o de Santo Tomás de Villanueva, denominado así en memoria del primer colegial canonizado. El primero que mandó levantar el Cardenal Cisneros se construyó en tapial y en ladrillo enlucido, con piedra en las roscas de los arcos y las basas de los soportes que sujetaban zapatas. El progresivo deterioro del patio y el creciente prestigio de la institución favorecieron la edificación en piedra en el siglo XVII con el reconocimiento al mecenas del conjunto, el Cardenal Cisneros, y al primer colegial canonizado por la Iglesia, Santo Tomás de Villanueva.



                                             " Lo que se inició en barro , terminará en mármol "

La modestia de los materiales de construcción del patio primitivo sorprendió al rey Fernando “El Católico”, quien interpeló al Cardenal durante una visita en 1513 sobre esta cuestión, y éste le respondió: “Otros harán en piedra y mármol lo que yo construyo en barro”. Tal deseo se cumplió a mediados del siglo XVII con la reedificación del patio en piedra. Para recordarlo, en el friso de la balaustrada se recoge la leyenda “En luteam olim, marmoream nunc”, es decir, “He aquí que lo que era en otro tiempo en arcilla, ahora es de mármol”.